domingo, 8 de marzo de 2026

sábado, 7 de marzo de 2026

CUARESMA 1726




Misericordia pediría
aunque no la merezco

y aunque mi dolor te ofrezco
me falta la conviccion.

En la cruz mis brazos no entrego
pues es mas grande el recelo
que la sed de Ti

a eso me lleva la ausencia
y aunque te pido clemencia 
dudo si es lo que quiero

Lo que me hace huir

Porque ser perdonado por Dios
en este instante de soledad
no es lo que busca mi alma.

Prefiero seguir crucificado
con el hombre desfigurado
que se muere al respirar.






 

miércoles, 4 de marzo de 2026

CUARESMA 1526

El sacrificio se alza sobre sangre

abrazado a una muerte de madera

y yo , preguntándome  ¿quien fuera

merecedor de tanta hambre?


Si mi amor a El saciara

morir por su amor yo pudiera

pues no alberga esta quimera 

deseo, ni anhelo ni esperanza 


No es la vida eterna lo que busco

sino  abrazar  su sombra redentora

en la  cal amarga de mi alma.







lunes, 2 de marzo de 2026

cuaresma 1126

Piel conta piel.

Hueso contra hueso

Metal contra la carne sajada.

 

Dolor con amor amortajado.

Las lagrimas no sobran 

Las miradas no bastan

El gallo, con cada latigazo, canta


Amen





viernes, 27 de febrero de 2026

CUARESMA 1026

 

BAJA DEL TORMENTO

SOSTENIDO POR PALOMAS BLANCAS SIN VIDA

CARNE MUERTA Y VERDE

SANGRE OSCURA Y MUERTA

SEDIENTO SU CUERPO DE LAGRIMAS 

OPACAS Y DENSAS

Y SIN EMBARGO


TAN VIVO  EL 

Y POR EL , NOSOTROS


AMEN





miércoles, 25 de febrero de 2026

CUARESMA 826

 El alba la perfuma, blanca y amable.


El alba canta a su paso melodias dulces que la consuelan.

No hay oscuridad en su llanto; revolotea la luz a su alrededor tallando 

mariposas de fragil cristal imaginado.


Sólo hay paz a su encuentro.

Y la rosa se anuncia blanca.

Siempre es blanca y amable.

Arropada en una  niebla transparente , que presagia un alba sin dolor ni miedo.


AMEN






lunes, 23 de febrero de 2026

Cuaresma 426

 


Penumbra, oscuridad

¿quien se ahoga en ella,

la luz o mi dolor?

Siempre presente, amable cegadora

No me aflige su resplandor  

sin que vuelva a sangrar la herida 

y a llorar el alma seca.

Sea pues Madre, llegarás a su tiempo.


Amen