Penumbra, oscuridad
¿quien se ahoga en ella,
la luz o mi dolor?
Siempre presente, amable cegadora
No me aflige su resplandor
sin que vuelva a sangrar la herida
y a llorar el alma seca.
Sea pues Madre, llegarás a su tiempo.
Amen
¿Otro blog de cofradias? Pues sí, pero tranquilo, solo es para dejar pasar el tiempo de forma amable y discreta. Solo para que volvamos un instante la vista a Ella mientras tomamos aire para seguir nuestro caminar.
Penumbra, oscuridad
¿quien se ahoga en ella,
la luz o mi dolor?
Siempre presente, amable cegadora
No me aflige su resplandor
sin que vuelva a sangrar la herida
y a llorar el alma seca.
Sea pues Madre, llegarás a su tiempo.
Amen
Tan rotundo el nombre
que no hace falta más que cerrar los ojos
y dejarse llevar por la música.
Dolor escrito con flores de azahar
y negra tela que susurra.
Quien no las siente nuestras al verla a Ella.
Al oirla pasar.
Amén
La Domus Aurea solo tiene sentido
para quien la vio y cerró los ojos.
Hágase en mi según tu palabra. Aunque yo no sea, sé Tú.
La caida alberga la esperanza escondida de ser ayudado.
Amén.
LA MAS HERMOSA NIÑA SE ENCONTRABA
ADORNADA CON FINAS BLONDAS DE ESPINOS Y ROCES.
SE HIZO LUMINOSA , Y BREVE
Y LA ESPERANZA , SIEMPRE POR LLEGAR.
CUARESMA 126
INSPIRAR
EXPIRAR
MORIR
DESMORIR
PREGUNTAR SIN TENER RESPUESTAS
NO NUEVO. DISTINTO. FEO, AL MENOS DISTINTO
QUIZÁS SEA BELLO, PERO DE OTRA FORMA CON DIFERENTE ESPERANZA.
INSPIRAR
EXPIRAR
VOLVER A INSPIRAR
SEA ENTONCES. AMEN
Piedad Coronada,
de luz... de luz.
Letania de colores, de asusencias, de ilusiones colmadas.
Piedad al fin llegada, al fin recibida, al fin hecha verdad.
En mi, serena y anhelada; Madre de otros, de mi quizas bienquerida.
Algo de dulzura en la hiel cotidiana.
Piedad de agua, sal y blanca oscuridad sobrevenida.
Rezos que son otra cosa que palabras, nuevas formas, mismas heridas.
Piedad. Dulzura que mitiga un instante la pena.
¿Pena?
Puerta cerrada, paso adelante. Alma , ¿ dónde quieres ser?
La COVID-19 pasó y ese tiempo se llevó el alma y dejó yerba por crecer. Todo se resume en lo escrito en septiembre, que alguna vez aquí tambien será.
De lo que se arrebató, ya no fue el habla entre llanto y alaridos, y con Dios nunca más quiso. Pero dejó brotando al agua y el dolor como pigmento espeso a veces y transparente otras.
Ya no rezo con el sonido propio, porque quedé seco y yermo de palabras en mi voz. Ahora me encomiendo a El buscándole el rostro; y asi a veces le encuentro, y otras lo persigo en reflejos que no merecen ser vistos. Dudo con toda certeza mas que antes dudé. Pero aún le guardo algo de esperanza por si la quiere prender.
Por amigos que no necesitan que se Le recuerde quienes son; por mi que anhelo hacer algo por ellos, y de lo más, esto es sincero y verdad al menos .
Mi suplica imaginando heridas: sobre blanco soy agua salada y dolor hecho colores.