Aún no está la
penumbra
Amortajada en cera
Y ya me rompes los ojos
Con desesperada frialdad
Tu presencia no llegada
Se me anuncia atravesando espesas nubes
Y mientras te aguardo … Iluminada,
La nostalgia todo lo cubre
Mas, ¿quién más hermosa que tú?
Señora de ojos ocultos,
Señora de ardiente luz.
Aun no se cumple la promesa
de muerte
y ya misericordia imploras.
Y ausente estás,
Y oscura
Como empañado espejo
De aturdido cristal
¡Quien pudiera calmar
el dolor del alma toda!
Mas ¿Quién más hermosa que Tú,
Señora envuelta en tristeza,
Señora cubierta de luz?
Y tanto unes las manos
que casi sangran,
mientras , al mirarte,
los Dolores se me
vierten
como noche sobre el alma

Del pregón de Semana Santa de Carmona d.e 1999