Me permito la libertad de hacer una recomendación. Dada la temática del Blog, haber encontrado una cuenta en Twiter como Deigenitrix es motivo de regocijo.
La recomiendo vivamente. Está llena de sensibilidad, cultura y presenta un catálogo de fotografías de imágenes medievales de María de extraordinaria belleza.
Para todos aquellos que sentimos devoción a la figura de esta Mujer única y singular, cada entrada que hace en su cuenta supone un regalo. Para aquellos atraídos por la historia, también.
Buscadla y disfrutadla.
Arrimando el ascua a nuestro frío, posiblemente tenga en su base de datos imágenes de Ntra. Sra. de Gracia de Carmona, que acapara todas las características de las imágenes que nos muestra y una historia plena de leyenda y realidad interesante y atractiva. Lamentablemente está mutilada y no tiene la integridad de muchas de Ellas que nos muestra. No importa, es hermosa y llena de dulzura,
No tengo fotografías propias sin revestir Seguro que las encontráis y podéis disfrutar de la plenitud de su hermosura original .
¿Otro blog de cofradias? Pues sí, pero tranquilo, solo es para dejar pasar el tiempo de forma amable y discreta. Solo para que volvamos un instante la vista a Ella mientras tomamos aire para seguir nuestro caminar.
domingo, 23 de junio de 2019
sábado, 11 de mayo de 2019
De los Nombre de nuestra Madre
Hace pocos dias, en el pregón de Glorias de Carmona, el pregonero se acordó de Ella con palabras que daban eco a otras pronunciadas por mi en algún momento.
Hay muchas formas de dar un abrazo sentido y cálido.

Me quiso recordar que Angustias no es nombre de niña, es nombre de Madre. Y me llamaba amigo.
Y nos emocionamos los dos al vernos.
A veces, esa capacidad de demostrarnos mas cercanos nos convierte en reflejos de todo lo bueno que Ella nos concede.
Y yo, solo tengo palabras que ya escribí, que ya sentí, que ya pronuncie, y que aun siguen siendo vencejos de amable recuerdo.
Más de los mil nombres por nombrarte, Señora,
que se me arrancan del alma,
elegir uno se me antoja
escoger una gota de agua.
Uno solo no te nombra.
Se requiere toda el habla.
Y aun así, Angustias, aun así...
...me faltan las palabras.

Quise ponerle a mi hija tu nombre, Señora y no me dejo mi ser.
Angustias no es nombre de niña. Angustias es nombre de mujer.

Hay muchas formas de dar un abrazo sentido y cálido.

Me quiso recordar que Angustias no es nombre de niña, es nombre de Madre. Y me llamaba amigo.
Y nos emocionamos los dos al vernos.
A veces, esa capacidad de demostrarnos mas cercanos nos convierte en reflejos de todo lo bueno que Ella nos concede.
Y yo, solo tengo palabras que ya escribí, que ya sentí, que ya pronuncie, y que aun siguen siendo vencejos de amable recuerdo.
Más de los mil nombres por nombrarte, Señora,
que se me arrancan del alma,
elegir uno se me antoja
escoger una gota de agua.
Uno solo no te nombra.
Se requiere toda el habla.
Y aun así, Angustias, aun así...
...me faltan las palabras.

Quise ponerle a mi hija tu nombre, Señora y no me dejo mi ser.
Angustias no es nombre de niña. Angustias es nombre de mujer.

sábado, 6 de abril de 2019
Consuelo de Badajoz
A veces, pocas en verdad, frente a una imagen de María, absorto tras el objetivo de la cámara, le hablo y le pido que cambie el gesto o gire el rostro.
martes, 23 de enero de 2018
SIETE PALABRAS DE OSUNA DE 1992. 1ª PALABRA
A fin de cuentas, este blog no es sino una caja de memoria para que cuando eche la vista atrás recuerde algo de lo que fui y lo que sentí, Por eso al aumentarlo de valor, pienso mas en mi que en vosotros. Lo convierto poco a poco en vida vivida, hiriendo su tierra fertil con ramas desgajadas del arbol que quise ser.
A Osuna fui de la mano de buenos amigos y casi sin saber muy bien qué se pretendia de mi, En Osuna lo encontré colgando de la Cruz lleno de misericordia. El, no yo . Yo aprendí a imploraría de sus manos llenas y su sangre muerta.
Y hace tanto ya de aquello, que lo traigo aqui solo para recordar. Solo para no olvidarme de lo que fui capaz de querer ser
Pregoneros de Carmona en las Siete palabras de Osuna.
Primera palabra.
Hola, Señor, buenas noches. Me han
pedido que venga a hablar de tu primera palabra en la cruz y a mi no se me ha
ocurrido otra cosa mejor que llamarte. ¿Sabes? Es que si no estás conmigo no
voy a ser capaz de tratar algo tan importante.
Espero que no te importe que te
entretenga un rato. Además hace ya tiempo que no hablamos un poco, y de verdad
Señor, tu ausencia empezaba a quemarme como sólo me quema el miedo de alejarme
de Ti.
Hace ya demasiado tiempo que no se
cruzan nuestras miradas, ni nuestras manos se unen para empujar la carga y
nuestras lágrimas forman una misma gota que llore la marginación y la
desesperanza.
Además, hay veces en que la
búsqueda me es difícil porque no siempre soy capaz de dejar reposar el alma los
cinco minutos que hacen falta para sentarse a charlar con un buen amigo.
¡Señor! Es tan difícil ser hombre
que muchas veces es más fácil convertirse en cualquier otra cosa: hielo,
piedra, acero… Herida… Azote. Muchas de estas palabras te suenan ¿verdad?.
Si, se que padeciste las heridas de
acero y miedo que te causaron hombres de hielo, hombres de piedra, hombre sin
vida….
Me duele tu muerte, Señor, me duele
que hoy en día al mirar tu cruz te vea en ella clavado por ese hielo que hace
al hombre insensible al sufrimiento de los demás, por esa dureza de piedra de
ese corazón que niega la ayuda (a veces esa ayuda son 20 duros en un semáforo)
¿Sabes, Señor, bueno, tú si lo sabes porque lo padeces en tu propia entraña,
que dar un latigazo en tu espalda vale hoy
100 pesetas?
La muerte se sigue tornando acero
pero ya no se clava en tus manos. Ahora busca la sangre en tus brazos, en otro brazos
que ya nunca más podrán abrazar a nadie, porque como los tuyos, quedarán unidos
a una cruz, una cruz de blanca, de horrible muerte.
Sé que a ti no puedo engañarte,
Señor. No brillan alegres mis ojos, ni mis palabras resuenan fuertes y seguras
aunque disimule. Soy cómplice de tu muerte y me da tanta, tanta vergüenza
mirarte quisiera esconderme ante ti, pero te amo, aunque a veces te haga daño, y eso es lo que me da el valor que
me hace falta para hablarte..
Sé que tu crucifican mis manos
vacías, mi falta de amor, mis ojos cerrados, y mi negativa, que ya por negar, a
veces cuando vienes a mi, te niego hasta la sonrisa.
¿De qué te puede servir mi alegría
de hallarte sobre un paso hecho madera en carne viva hecho regueros de sangre
dormida, hecho llagas que quiero sentir como mías, si luego todo se torna
indiferencia ante tu cuerpo desgraciado en cualquiera de mis 1000 esquinas, si
veo madera donde la carne es carne, y duele porque duelen las heridas?¿ Si sólo
me atormentan esas tu llagas en la madera y no las que yo causo la carne, si,
en la carne que gime, que sangra, que me suplica, con la torpe excusa de mi
torpe ceguera?
Por eso no quiero hablarte ni de
incienso, ni de costaleros, ni de sones de música, ni del viento que lleva tu
nombre guardado en los pliegues de su dolor no es mi intención hacerte beber
este vino mirrado que te haga menos dolorosa la muerte, porque se que lo
rechazarás sin probarlo siquiera, Sé que no busca compasión ni nada que te
impida morir con la plenitud que has elegido, sino miradas arrepentidas que
quieran vivir por amor la vida que con tu muerte por amor regalas.
¡Ay, Señor de muerte tan grande
como grande sólo puede serlo Dios! ¡Ay Señor, de muerte tan cruel como sólo
puede serlo la muerte de un hombre! No quiero decirte mi nombre para que lo
recuerdes en tu gloria, ni que guardes en tu memoria palabras donde mi cobardía
se esconde. Yo no quiero hacerte ofrenda de oraciones vacías allí donde el hombre
es feliz en su vanidad ¡Ay, Cristo mío! Yo quiero pedirte un perdón que sólo tú
porque eres Dios, que sólo tú porque eres hombre, puedes atreverte a dar
Sé que estoy a tiempo, Señor.
Contigo… siempre lo estoy. Pero también sé que tu perdón no es sólo la mano que
mi Dios bueno me tiende cada vez que caigo, y que me levanta. También es mi
oportunidad, la única oportunidad que me queda para seguir o para empezar a ser
un hombre.
Señor, cuando miro la madera
tallada de tu cuerpo dormido me envuelve el escalofrío de esa muerte que te
abraza en su misterio y mis ojos ven la certeza de que en tu inmenso dolor
izaste la cabeza, y de tus labios resecos de sed y amargura brotó el manantial
de vida que nos perdonó por darte la muerte cuando sólo pedía amor.
Tus manos clavadas perdonaron y
perdonó tu espalda herida por mis injurias y mi sed de sangre inocente.
Perdonaron tus ojos llenos de
lágrimas y las pequeñas promesas de tu cabeza coronada.
Perdonaron tu cabello enredado entre
finas cintas de roja escarcha,y tus
rodillas sin carne, sin color, sin esperanza.
Perdonaron tus pies descalzos,
amoratados y heridos, grabados y escupidos, besados por el odio y la desgracia.
Y perdonó tu corazón de hombre traicionado cuando la luz se hizo noche y nunca
quiso ser madrugada.
Ardieron tus ojos envueltos en
llamas y clamaron al Padre.
Y la cruz se estremeció, y gimió la
tierra en su entraña y el sol quiso esconderse tras nubes de olvido escarlata y
no ser nunca día que alumbrara tanta infamia.
Mi dolor y mi gozo, mil secretos lleva el viento que en todas las almas
desgrana, Que Cristo siguió perdonando, perdonando con su mirada, perdonando
con su sangre de hombre y con sus divinas palabras, que brotaron entre
susurros, gotas de vida y caminar de muerte que avanza…
… Que no saben lo que hacen, Padre,
perdónales su desesperanza…
¿Sabes Señor? Tu perdón resuena en
mis oídos como truenos de una tormenta extraña, que va calando mi cuerpo por
dentro, con gotas de fuego llovidas sobre la misma entraña, cruel martilleo
sobre clavos que lentamente te matan, pero… Yo no siento el horror de tu
muerte, sino la dulzura de tus palabras.
Tengo ya que dejarte, pero no te me
vayas. Ahora que volvemos a estar juntos, prolonguemos para siempre, para siempre,
la velada. Mira… Cuando acabe todo el acto, nos encontramos alli, junto a la
puerta y regresas conmigo hasta casa.
Así, hablamos otro rato, hasta que
tengas tiempo, hasta que puedas, porque, dime, ¿a quién puede importarle si a dos
amigos le sorprenden las luces del alba?
… Perdóname, Señor, perdóname mi
desesperanza…
Osuna, 11 de abril de 1992.
domingo, 24 de septiembre de 2017
REVISTA VIRGEN DE GRACIA
Escribir un articulo en la Revista de la Virgen de Gracia puede ser, para un nacido en Carmona motivo de satisfacción sincera. Es un adorno que puede significar muchas cosas en nuestra vida, y casi todas ellas razon de buen recuerdo y regusto agradable al recordarlas.
Compartirlo es asimismo, causa de alegria, mucho mas cuando el tema no es otro que Ella misma, siempre Ella, en su Gracia y en su luz.
Compartirlo es asimismo, causa de alegria, mucho mas cuando el tema no es otro que Ella misma, siempre Ella, en su Gracia y en su luz.
Deja que
ruede la piedra que te hace oscuro y yerto…
En mi recuerdo, en mi presente,
en mi esperanza ante lo que ha de venir, mi Madre, llena de Gracia, es luz.
Desde aquella primera y lejana certeza,
inconsciente de tenerla próxima, hasta la sensación presentida del último
anhelo de su cercanía. Luz, de tan medida intensidad que se hace soportable
para enhebrar el instante exacto de no quedar ciego, deslumbrado de amor y de
consuelo, de verdad y de colmada inquietud.
Porque Ella es razón para ser y nunca motivo
justo ni justificado para abandonar ni un instante mentiroso la inabarcable
causa que nos procura alcanzar lo mejor que nos adorna.
Si pienso en Ella, en el reflejo
de estos ojos viejos cansados de mirarse ya, siempre es luz. Sí, luz. Intensamente
enamorada en oro, cálida y acogedora. Recubierta en un manto de ascuas que pronuncian
mi nombre, quemándome sin hacer daño; que serena la vida, que enlentece mi
tiempo. Siempre para bien, volviéndolo todo por un infinito momento, dulce y
tranquilo.
Si la veo con este corazón nunca
suficientemente agradecido, es luz. Sí, luz. Que atrae a su encuentro, que todo
lo inflama mas no lo consume; quebrada en rompimientos de colores aun no
descubiertos que en su descontrolada sinrazón solo paz provocan. Luz que hace
brotar su Gracia como miel caliente de mi boca; y alimenta ecos de sangre que
en mi cuerpo sabrán pronunciar sus nombres repetidos en alabanza de Dios, que la
escoge y la corona mientras ese mismo resplandor se rasga en estrellas sorprendidas
lluviosas alrededor de la más hermosa, lucero en plata y alcor engastado, donde
Ella posa sus pies iluminándonos iluminada.
¡La Virgen de Gracia! Traída al
recuerdo de mi tiempo pasado, es luz. Sí, luz. La luz de una vida vivida en su
amparo, en su dulzura que no falta. En el amor de su amor sentido y nunca
satisfecho. En la sed que solo se calma en la inquieta fuente que arranca
necesaria del manantial nacido en la esperanza de quererla sin ser pedigüeño ni
motivo que provoque en Ella, aún por un instante, desagrado.
Si la anhelo en el presente que
vivo, si la vierto en esta ausencia acogido en un rincón escondido por siempre
en su presencia, mi Madre, la llena de Gracia, es luz. Sí, luz. En mi oscuridad
y en mi esperanza; en la alegre plenitud de reconocerla en ese llamado que perfuma
al aire cuando por amor en plegaria se convierte. En la certeza que no se
excede. En no querer arrancarla de lo verdadero de la existencia por mucha vida
que pase y por mucho dolor que se acerque; ni porque las cuerdas se corten ni porque
empiece a aprender la muerte, no se adivine el sueño o la mentira se evidencie.
Porque no hay luz más vivificante que la que por ser mirada Ella enciende, amparada por columnas y promesas de bendecidas simientes, que en mi sentido siendo verdad arraigan y se recrecen, mientras
resbala implacable la arena y se difumina
el temor de mi suerte, y a lo apagado ilumina y a lo yermo reverdece; y a lo
seco hace hermoso y a lo feo ennoblece y al alma que no la quiere también
salvación ofrece porque el fruto bendito de su vientre a todos nos regala, luminosa
y sonriente.
En mi recuerdo, en mi presente,
en mi esperanza en lo que ha de venir, Mi Madre, la llena de Gracia es luz.
Siempre es luz.
Al buscarla traspasando el
umbral, reflejo desenfocado del mas gozoso mensajero, y saludarla, reverbera y
es luz.
Al postrarme desamparado y
hallarme en el consuelo que parecen susurrar sus labios; entonces se renace
como yesca recién llamada y en mi
tiniebla se alza. Y es luz.
Al reír en su sonrisa; al llorar en
el celeste mar sin fin de su mirada, viviendo en la vida que me alivia… Siempre,
siempre es mi luz.
Al sentirme sano pues su amor
cura mi alma, mi Madre llena de Gracia es luz.
Al mirar a su Niño, que me ofrece
como remedio de todos mis males, como camino de todos mis pasos, como anhelo de
toda una vida buscándole como amor para amar sin medida ni contén, se eleva
como Reina y es la luz sobre la que resplandece el Sol de Justicia.
Al llenarme de la Gracia de Dios en
su misericordia y en su cielo,
mi Madre, la llena de Gracia, en
mi camino es
Luz…Luz…Luz…
Capaz de hacer prenderse al amor
que no se sabe encender…
Al perdón que no se sabe ofrecer…
A la existencia que no se sabe
vivir ni comprender…
Quizás porque no nos sabemos
dejar iluminar.
¡Dejaos, oídme,
dejaos alumbrar por Ella!
Porque …
¿Quién pudo nacer en Carmona y no
entender esa potencia en su alma aun cuando la perciba oscura y apagada?
¿Quién pudo nacer en Carmona y no
reconocerse hijo de su Gracia?
¿Quién pudo ver la luz en Carmona
y no nacerse hijo de la Virgen de Gracia?
¿Qué te trae
tu tiempo de tanto mal, que no quieres dejarte llevar por su sentido? ¿Qué te
apaga tanto cada latido que mueres en la soledad de no saberte cerca de tu Madre?
¡Ven! No dudes, no temas, no quieras dejarte la vida sin vivir. Su amor solo
quema el desconsuelo; solo consume la amargura; solo reduce a cenizas la
soledad pues donde Ella habita, la luz prende la tiniebla, la tristeza siempre
es vencida. Donde Ella reina, la gracia de Dios nos viene al encuentro, y su Niño
camina con pasos de Hombre que no deja atrás a ninguno de quienes le acompañan.
Deja que ruede la piedra que te
hace oscuro y yerto.
En mi recuerdo, en mi presente,
en mi esperanza en lo que ha de venir, mi Madre, llena de Gracia es luz.
Aun cuando se enturbien los ojos…
Aun cuando los labios se sellen…
Aun cuando ya no quede más que
sentir…
Luz… Esa intensa y dulce, y añorada y llena de
consuelo y de serena certeza luz. Tibia, amable y acogedora. Como el beso de quien más me pueda llegar a
querer. De paz y de sosiego plena, de gracia colmada, rebosando ternura en la
voz que me acoge y me busca
.
Reina de Carmona, aunque más que
eso, mi necesidad es llamarte Madre. Más hermosa y cercana. Y más verdad. Refugio de esta alma cansada que sigue
anhelando tu presencia en cada instante, y en cada instante sigue dudando si
merece que la encuentres.
Madre llena de luz. Siempre
guardada en este corazón que busca cada vez una palabra nueva con la que darte
un mejor y más hermoso nombre.
Pero que nunca habrá de
encontrar ninguno como aquel por el que
Dios te llama…
Y por el que Carmona en Ti se
ampara.
María, llena de Gracia.
Miguel Francisco Benítez Morillo.
Pregonero de las Glorias de María.
Carmona, 2017.
martes, 13 de junio de 2017
PREGON DE LAS GLORIAS DE MARIA DE CARMONA DE 2017.
Os dejo el texto integro del Pregón de las Glorias de María de 2017.
Un pregón es obra de un instante.La voz y el sentimiento al pronunciarlo son tan indispensables para apreciarlo en su justa medida como la emoción del escenario donde se oye, la imagen que se contempla. Lo que te mueve dentro. Esa sensación particular que podemos sentir al vivirlo.
Leerlo otorga la posibilidad de captar matices que se escapan en el aire que se lo lleva abrazado. A veces, podemos encontrar una emoción que de otra forma no podríamos sentir. Por eso os lo dejo, por si quereis buscar en él algo que tenéis oculto en vuestro interior.

jueves, 18 de mayo de 2017
PREGON DE LAS GLORIAS DE MARIA DE 2017
Esta es una entrada revisable. Algún día tendrá un texto introductorio. A estas alturas, aun no soy capaz de otorgárselo. La emoción todavía es vivencia, luz, razón de vida y tiranía.
Os dejo los dos enlaces a la grabación de TV Carmona con mi agradecimiento por haber difundido este acto de inmenso amor a Marí, Madre de Dios y Madre nuestra, cuyo nombre, en vuestro corazón, todos sabéis cuál es.
http://play.televisioncarmona.es/v/giX3wng9OMqThWMbAf/0/0/PREGON-DE-GLORIAS-DE-MARIA-2017--PRIMERA-PARTE/
http://play.televisioncarmona.es/v/wuIyZnC7x8IIXFrhXa/
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